Poma de Girona comercializará nuevas variedades adaptadas a climas cálidos

La Indicacion Geográfica Protegida (IGP) Poma de Girona
comenzará a comercializar de aquí a cinco años nuevas variedades de manzanas adaptadas a climas cálidos.

La Indicación Geográfica Protegida (IGP) Poma de Girona empezará a comercializar dentro de cinco años nuevas variedades de manzanas adaptadas a climas cálidos. De este modo, los 80 productores de la agrupación se adelantan a las consecuencias del cambio climático que tiene como resultado el progresivo aumento de la temperatura.

Poma de Girona, formada por las empresas Girona Fruits, de Bordils; Frutícola Empordà, de San Pere Pescador y Giropoma Costa Brava, de Ullà, es el primer productor de manzana de la Península Ibérica con 80.000 toneladas anuales. Desde 2003, la marca forma parte de Fruit Futur, el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) del Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación y la empresa científica con sede en Nueva Zelanda Plant & Food con el programa internacional Hot Climate Programme (HCP), cuyo objetivo es desarrollar nuevas variedades de manzanas y peras adaptadas a zonas de cultivo con altas temperaturas.

En el marco de la feria Fruit Logistica, celebrada en Berlín a principios de febrero, los impulsores de este programa firmaron un acuerdo con el líder global de producción y comercialización de fruta Turners & Growers Global para vender y continuar desarrollando nuevas variedades de manzanas y peras adaptadas a climas cálidos. Estas variedades ya se están trabajando y se caracterizan por tener una calidad excelente y una alta coloración en condiciones de altas temperaturas. También se trabaja para que resistan plagas y enfermedades de zonas cálidas.

El presidente de la IGP, Llorenç Frigola, explica que el programa de mejora genética da la oportunidad a Poma de Girona de estar en «la élite de la producción y comercialización mundial de manzanas». Con estas variedades, los socios de la IGP Poma de Girona podrán ofrecer a los consumidores variedades producidas en condiciones locales y reducir la necesidad de importaciones, lo que junto con un uso más eficiente de los recursos naturales para estar mejor adaptadas al clima, redundará en una mejora de la sostenibilidad.

Este programa de mejora internacional utiliza tanto variedades de Nueva Zelanda como locales para identificar cuáles son las mejores combinaciones para estos climas más calurosos. Desde 2002, cuando se impulsó el programa, el objetivo ha sido crear nuevas variedades con una alta calidad gustativa que den satisfacción al consumidor y a la vez que se adapten a las condiciones climáticas de la zona de producción de Cataluña.
El director gerente de la Fundación Mas Badia, centro adscrito al IRTA, Joan Bonany, explica que programas como este a largo plazo demuestran «el compromiso» de los productores de la IGP Poma de Girona por la innovación y la investigación.

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